¿Conviene pedir un préstamo personal para pagar deudas? Pros, contras y alternativas

Usar un préstamo personal para pagar deudas puede ser una buena idea solo si reduce tus intereses totales y te ayuda a ordenar tus pagos; si no, solo cambia el problema de lugar y puede empeorarlo.​

Cuándo sí conviene

Conviene usar un préstamo personal como consolidación de deudas cuando:

  • La tasa total (CFT/TCEA/CAT) del nuevo préstamo es claramente menor que la de tus deudas actuales (sobre todo tarjetas de crédito y apps financieras).​
  • Pasás de muchos pagos dispersos a una sola cuota fija, con fecha y monto claros (facilita el control y reduce el riesgo de atraso).​
  • El plazo es razonable: te permite bajar la cuota mensual sin alargar tanto la deuda que termines pagando muchos más intereses.​

En estos casos suele haber tres beneficios: pagar menos intereses, simplificar tu flujo de caja y mejorar tu score si cumplís en tiempo.​

Cuándo NO conviene

No conviene pedir un préstamo para pagar deudas si:

  • La tasa del préstamo es igual o más alta que la de tus deudas actuales (típico en fintech o apps “rápidas”).​
  • Usás el préstamo para “liberar” tarjetas… y luego las volvés a llenar, acumulando doble deuda (consolidación sin cambio de hábitos).​
  • Te cobran comisiones altas de apertura, seguros o penalidades por prepago que anulan el supuesto ahorro.​

También es mala idea si tu problema es de ingresos insuficientes estructurales (desempleo, caída permanente de facturación): en ese caso, añadir deuda suele agravar la situación.​

Pros y contras principales

AspectoPros del préstamo para deudasContras del préstamo para deudas
InteresesPuede bajar la tasa total y el costo de intereses si es más barato que tus deudas actuales.​Si la tasa es similar o más alta, terminas pagando más por la misma deuda.​
OrganizaciónUnifica varias deudas en una sola cuota, más fácil de administrar.​Relaja la percepción de urgencia y puede incentivar a volver a endeudarse.​
Liquidez mensualPuede reducir la cuota mensual al alargar el plazo, dando respiro de corto plazo.​Plazos largos implican pagar intereses durante más tiempo; la deuda se hace “eterna”.​
CréditoPagar deudas viejas y mantener pagos puntuales puede mejorar tu puntaje.​Un nuevo préstamo genera consulta dura y aumenta tu deuda total al inicio.​
Comisiones y riesgosPuede incluir menos comisiones que varias tarjetas/financieras a la vez.​Hay comisiones de originación, seguros y riesgo de sobreendeudamiento si no cambias hábitos.​

Alternativas sin pedir préstamo

Antes de endeudarte más, vale analizar estas salidas:

  • Negociar con los acreedores: pedir reducción de tasa, quita, más plazo o plan especial de refinanciación; muchos bancos prefieren eso antes que mora prolongada.​
  • Método avalancha o bola de nieve: seguir pagando el mínimo en todas tus deudas y destinar extra mes a mes a la de mayor tasa (avalancha) o menor saldo (bola de nieve).​
  • Planes de administración de deudas o asesoría crediticia: agencias o programas que negocian con tus acreedores para bajar tasas y agrupar pagos, sin que tomes un nuevo préstamo.​

Cómo decidir en tu caso

Para saber si te conviene:

  1. Lista y compara tasas: anota saldo, tasa y cuota de cada deuda; pide simulación del préstamo (con CFT/TCEA) y compáralo con una calculadora de consolidación.​
  2. Calcula el costo total: suma cuánto pagarías en cada escenario (mantener deudas vs. préstamo) y elige el que realmente implique menos dinero y plazo razonable.​
  3. Ponte reglas estrictas: si tomas el préstamo, cancela o congela las tarjetas que pagaste con él y comprométete por escrito a no volver a usarlas hasta salir de la deuda.​

Si quieres, en el próximo mensaje podés contar tipo de deudas, tasas aproximadas y plazos, y se puede simular si en tu caso concreto conviene pedir el préstamo o no.